Salir en Pablo L. Sidar sin planear la noche entera
El café de la mañana, el tianguis del domingo, la cancha del barrio: en Pablo L. Sidar los caminos de la gente se cruzan una y otra vez. Quien aparece dos veces en el mismo lugar ya deja de ser un desconocido, y de ahí salen casi todas las pláticas.
Ver quién está cerca